Ofrezco la disciplina, empatía y mentalidad de resultados de un entrenador con el objetivo de gestionar y hacer crecer tus cuentas clave en el sector deportivo.
Empecé coordinando entrenadores y planificando la actividad de todo un centro deportivo (Cercle Sabadellès, 2010–2020) — diez años aprendiendo a alinear equipos y personas, mucho antes de pensar en "ventas".
En DIR, como entrenador personal, descubrí que retener a un cliente y cerrar una venta son la misma conversación: escuchar antes de proponer. Ahí nació mi instinto comercial.
Entre clubes, centros y hasta un negocio familiar (varios veranos ayudando en Norma Comics Sabadell, sin contrato formal) acumulé algo que no se aprende en un máster: saber tratar con cualquier tipo de cliente.
Quiero aplicar ese mismo instinto — escuchar, retener, coordinar, vender — en una empresa del sector deporte. No como un cambio de rumbo, sino como el siguiente paso lógico.
Esto es lo que puedo aportar desde el primer día:
Toca cualquier tarjeta para ver la prueba real detrás.
Fuera del trabajo entreno lo mismo que aplico dentro: disciplina, trabajo en equipo y constancia a largo plazo.
Me enseñó a mantener la cabeza fría cuando aprieta — la misma calma que aplico frente a un cliente difícil o una negociación complicada.
Años de vestuario me enseñaron que ningún resultado es individual: se gana y se pierde en equipo. Es lo mismo que busco aportar a una empresa.
La montaña no admite atajos: solo constancia. Es la misma paciencia que aplico para construir relaciones de cliente que duran.
Planifiqué y organicé actividades deportivas y clases, adaptando el servicio a cada grupo.
Capté y fidelicé clientes, identificando oportunidades de venta de servicios adicionales.
Coordiné equipos de entrenadores y planifiqué la actividad deportiva del centro durante una década. [PLACEHOLDER: tamaño del equipo o crecimiento logrado]
Atendí al público y ayudé en la gestión de la tienda durante varios veranos.